Indemnización Tenerife

Especialistas en accidentes de tráfico y divorcios en Tenerife

FM Abogados Tenerife

En FM Abogados Tenerife tenemos dos especialidades: la reclamación de indemización por accidentes de tráfico y los procedimientos de divorcio

Divorcios económicos

Divorcio express o guarda y custodia de mutuo acuerdo por 350 euros, precio cerrado que incluye el letrado y el procurador. Esta es la incomparable oferta de FM Abogados Tenerife, y que ofertamos en nuestras dos páginas: www.abogadodivorciotenerife.com y la sección de divorcios de nuestra web principal.

Más de uno pensará que la cosa tiene truco, o que no es posible que ofrezcamos el mismo servicio que otros despachos a una cuarta parte del precio por el que lo efectúan ellos. La respuesta, como casi siempre, tiene que ver con el margen de beneficios y con el número de clientes al mes. Obviamente si sólo tuviéramos dos casos al mes, sería imposible rentabilizar unos precios tan bajos, pero dado que precisamente los precios y nuestra profesionalidad nos garantizan varias docenas de asuntos al mes, podemos permitirnos tener un margen de beneficios bajo que acabe redundando en favor del cliente.

Por lo tanto, si quiere llevar a cabo un divorcio en Tenerife o un procedimiento de guarda y custodia, cuente con nosotros.



Leer más 0 comentarios

Cobrar la indemnización con el nuevo baremo de tráfico

El año pasado por estas fechas la mayoría de medios de comunicación del país se hacían eco de la inminente entrada en vigor del nuevo baremo de tráfico 2016. Se nos vendía éste como la panacea, como la ley que equipararía a las víctimas de accidentes de tráfico en España con la de nuestros vecinos europeos. Las indemnizaciones - se decía- subirían entre un treinta y un cincuenta por ciento y, en esencia, se pondría fin a una legislación que hasta la fecha sólo había beneficiado a las compañías de seguros.

Pero la realidad no puede haber sido más diferente: hoy, cuando el nuevo baremo lleva algo menos de un año aplicándose, nadie puede serguir engañándonos. La nueva legislación ha conseguido que el noventa por ciento de las indemnizaciones por lesiones en accidente de tráfico se rebajen entre un veinte y un setenta y cinco por ciento. Además, la despenalización de los accidentes ha obligado a las víctimas a acudir a un procedimiento civil, para el cual han de abonar los honorarios de un abogado, un procurador y un perito médico. Obviamente, todo está dispuesto para que los accidentados se conformen con la indemnización que buenamente les quiera dar la aseguradora contraria, llevándonos de facto a un estado de indefensión totalmente predecible.

Y digo predecible, porque desde diferentes blogs y foros los que tuvimos la ocurrencia de leernos del borrador del nuevo baremo ya avisamos que se nos venía encima una auténtica catástrofe para los lesionados en accidente de tráfico. Para empezar, los días se han recortado respecto de los fijados el año anterior. Se trata, además, como posibles sospechosos a buena partes de los accidentados, y en concreto las personas que sufran una latigazo cervical deberán realizar un esfuerzo probatorio casi sobrehumano para poder demostrar que sus lesiones existen.

De paso, además, el nuevo baremo ha supuesto un verdadero cataclismo entre los abogados y despachos que nos venimos dedicando a la reclamación de lesiones en accidente de circulación. La tendencia, de seguir así las cosas, es que los abogados no especializados o los pequeños despachos se queden fuera de esta rama del derecho, que pasará a estar gestionada por franquicias o por despachos que sepan adaptarse a los nuevos tiempos y que se reconviertan en negocios pluridisciplinares que permitan seguir cumpliendo con la vieja máxima: sólo cobramos si usted cobra.

Algo parecido pasa con los centros de rehabilitación: Aunque en teoría el accidentado puede escoger el que más le interese de entre las clínicas concertadas de su municipio, a la hora de la verdad las compañías de seguros intentan imponer aquéllas con las que han llegado a pactos previos tan preocupantes como que a los accidentados se les dará el alta transcurrido un número determinado de sesiones, con independencia de si el accidentado se halla completamente curado o no.

 

0 comentarios

LOS NUEVOS ABOGADOS DE ACCIDENTES DE TRÁFICO

El nuevo baremo de accidentes de tráfico, unido a la despenalización de la práctica totalidad de reclamaciones por lesiones improdentes, han provocado no pocos cambios en la forma en que se reclama la indemnización por daños personales.

Dichos cambios, además, han provocado un pequeño tsunami en cuanto a la estructura y recursos que los despachos han de tener a mano para ser competitivos, conllevando que los abogados que no han sabido o querido adaptarse a los nuevos tiempos se hayan visto relegados y/o apartados del terreno de juego.

En su lugar han ido apareciendo franquicias y despachos pluridisciplinares especializados -afirman- en la reclamación de indemnización por lesiones en accidente de tráfico, entidades donde el peso específico del abogado es relativo, circunscrito a una intervención a posteriori si algún procedimiento se enquista y es preciso judicializarlo.

Y es que el abogado generalista que -también- llevaba algún asuntillo de tráfico, o el que fiaba el buen fin de una reclamación a la sucesión de actos jurídicos (denuncia, forense, auto de cuantía, demanda, juicio... y tal vez en el rellano de la sala de vistas un arreglo ventajoso) ya hace meses que se han dado cuenta de que algo pasa, o mejor dicho, que no pasa nada, que los clientes se van a despachos instalados en locales y con nombres rimbombantes: indemnización voraz, accidentalandia, etc.

Y es que el cliente de accidente de tráfico se había acostumbrado al lema: solo cobramos si usted cobra, y encaja muy mal que se le pidan provisiones mientras aún se está rehabilitando. Y esa frase que una vez fue verdad choca frontalmente con la incapacidad de algunos procuradores de esperar a cobrar al final, o con la hidrocefalia que les sobreviene a algunos peritos médicos cuando se les habla de cobrar a porcentaje, o, en fin, con la miopía de no pocos abogados incapaces de entender que ajustando márgenes y asumiendo que no hay tanta diferencia entre nosotros y cualquier otro vendedor del sector servicios tenemos alguna posiblidad de evitar que el tsunami nos pase por encima.

 

0 comentarios

Los abogados y el boca a oreja

Tradicionalmente los abogados han sido enemigos de la publicidad. En parte por pudor, en parte porque las normas deontológicas que nos han regido durante mucho tiempo sólo pueden catalogarse de decimonónicas, el hecho cierto es que aún nos resulta raro ver cómo en otros países los abogados se anuncian en vallas y televisiones.

En España los letrados han fiado el óptimo devenir de su clientela a la capacidad de convicción de su clientes satisfechos. Por lo demás, poco que añadir: una plaquita de latón, y una tarjeta de visita que subrepticiamente colocábamos en la mano de cualquier interlocutor desprevenido. El abogado era pues tan bueno como los relatos que sobre el mismo circularan entre los usuarios que hubieran estado en sus manos alguna vez. Nada existía más allá del boca a oreja.

Por eso la abogacía ha sido uno de los sectores más despistados con la eclosión de internet y las redes sociales. Alguno -no todos, ni siquiera la mayoría- tienen una página web, más porque alguien les ha dicho que deben tenerla que porque tengan la más mínima intención de sacarle algún partido. No les hables de SEO, o de landing pages, o de conversiones. Ellos tienen una web con la foto de unos actores anglosajones haciéndose pasar por abogados, con una serie de lugares comunes hechos con mucha honestidad y experiencia, y por último un formulario de contacto al que nadie escribirá.

Esos abogados - que no son pocos- que viven aún en el pleistoceno, capaces de realizar el noventa por ciento de sus compras por internet -los abogados tenemos muy poco tiempo libres- pero incapaces de entender que el noventa por ciento de su clientela también busca abogados por internet son una especie en claro peligro de extinción.

El boca a oreja ha muerto, que viva el Me Gusta.

 

0 comentarios

Especialistas en accidentes de tráfico y divorcios en Tenerife

FM Abogados Tenerife

En FM Abogados Tenerife tenemos dos especialidades: la reclamación de indemización por accidentes de tráfico y los procedimientos de divorcio

Divorcios económicos

Divorcio express o guarda y custodia de mutuo acuerdo por 350 euros, precio cerrado que incluye el letrado y el procurador. Esta es la incomparable oferta de FM Abogados Tenerife, y que ofertamos en nuestras dos páginas: www.abogadodivorciotenerife.com y la sección de divorcios de nuestra web principal.

Más de uno pensará que la cosa tiene truco, o que no es posible que ofrezcamos el mismo servicio que otros despachos a una cuarta parte del precio por el que lo efectúan ellos. La respuesta, como casi siempre, tiene que ver con el margen de beneficios y con el número de clientes al mes. Obviamente si sólo tuviéramos dos casos al mes, sería imposible rentabilizar unos precios tan bajos, pero dado que precisamente los precios y nuestra profesionalidad nos garantizan varias docenas de asuntos al mes, podemos permitirnos tener un margen de beneficios bajo que acabe redundando en favor del cliente.

Por lo tanto, si quiere llevar a cabo un divorcio en Tenerife o un procedimiento de guarda y custodia, cuente con nosotros.



Leer más 0 comentarios

Cobrar la indemnización con el nuevo baremo de tráfico

El año pasado por estas fechas la mayoría de medios de comunicación del país se hacían eco de la inminente entrada en vigor del nuevo baremo de tráfico 2016. Se nos vendía éste como la panacea, como la ley que equipararía a las víctimas de accidentes de tráfico en España con la de nuestros vecinos europeos. Las indemnizaciones - se decía- subirían entre un treinta y un cincuenta por ciento y, en esencia, se pondría fin a una legislación que hasta la fecha sólo había beneficiado a las compañías de seguros.

Pero la realidad no puede haber sido más diferente: hoy, cuando el nuevo baremo lleva algo menos de un año aplicándose, nadie puede serguir engañándonos. La nueva legislación ha conseguido que el noventa por ciento de las indemnizaciones por lesiones en accidente de tráfico se rebajen entre un veinte y un setenta y cinco por ciento. Además, la despenalización de los accidentes ha obligado a las víctimas a acudir a un procedimiento civil, para el cual han de abonar los honorarios de un abogado, un procurador y un perito médico. Obviamente, todo está dispuesto para que los accidentados se conformen con la indemnización que buenamente les quiera dar la aseguradora contraria, llevándonos de facto a un estado de indefensión totalmente predecible.

Y digo predecible, porque desde diferentes blogs y foros los que tuvimos la ocurrencia de leernos del borrador del nuevo baremo ya avisamos que se nos venía encima una auténtica catástrofe para los lesionados en accidente de tráfico. Para empezar, los días se han recortado respecto de los fijados el año anterior. Se trata, además, como posibles sospechosos a buena partes de los accidentados, y en concreto las personas que sufran una latigazo cervical deberán realizar un esfuerzo probatorio casi sobrehumano para poder demostrar que sus lesiones existen.

De paso, además, el nuevo baremo ha supuesto un verdadero cataclismo entre los abogados y despachos que nos venimos dedicando a la reclamación de lesiones en accidente de circulación. La tendencia, de seguir así las cosas, es que los abogados no especializados o los pequeños despachos se queden fuera de esta rama del derecho, que pasará a estar gestionada por franquicias o por despachos que sepan adaptarse a los nuevos tiempos y que se reconviertan en negocios pluridisciplinares que permitan seguir cumpliendo con la vieja máxima: sólo cobramos si usted cobra.

Algo parecido pasa con los centros de rehabilitación: Aunque en teoría el accidentado puede escoger el que más le interese de entre las clínicas concertadas de su municipio, a la hora de la verdad las compañías de seguros intentan imponer aquéllas con las que han llegado a pactos previos tan preocupantes como que a los accidentados se les dará el alta transcurrido un número determinado de sesiones, con independencia de si el accidentado se halla completamente curado o no.

 

0 comentarios

LOS NUEVOS ABOGADOS DE ACCIDENTES DE TRÁFICO

El nuevo baremo de accidentes de tráfico, unido a la despenalización de la práctica totalidad de reclamaciones por lesiones improdentes, han provocado no pocos cambios en la forma en que se reclama la indemnización por daños personales.

Dichos cambios, además, han provocado un pequeño tsunami en cuanto a la estructura y recursos que los despachos han de tener a mano para ser competitivos, conllevando que los abogados que no han sabido o querido adaptarse a los nuevos tiempos se hayan visto relegados y/o apartados del terreno de juego.

En su lugar han ido apareciendo franquicias y despachos pluridisciplinares especializados -afirman- en la reclamación de indemnización por lesiones en accidente de tráfico, entidades donde el peso específico del abogado es relativo, circunscrito a una intervención a posteriori si algún procedimiento se enquista y es preciso judicializarlo.

Y es que el abogado generalista que -también- llevaba algún asuntillo de tráfico, o el que fiaba el buen fin de una reclamación a la sucesión de actos jurídicos (denuncia, forense, auto de cuantía, demanda, juicio... y tal vez en el rellano de la sala de vistas un arreglo ventajoso) ya hace meses que se han dado cuenta de que algo pasa, o mejor dicho, que no pasa nada, que los clientes se van a despachos instalados en locales y con nombres rimbombantes: indemnización voraz, accidentalandia, etc.

Y es que el cliente de accidente de tráfico se había acostumbrado al lema: solo cobramos si usted cobra, y encaja muy mal que se le pidan provisiones mientras aún se está rehabilitando. Y esa frase que una vez fue verdad choca frontalmente con la incapacidad de algunos procuradores de esperar a cobrar al final, o con la hidrocefalia que les sobreviene a algunos peritos médicos cuando se les habla de cobrar a porcentaje, o, en fin, con la miopía de no pocos abogados incapaces de entender que ajustando márgenes y asumiendo que no hay tanta diferencia entre nosotros y cualquier otro vendedor del sector servicios tenemos alguna posiblidad de evitar que el tsunami nos pase por encima.

 

0 comentarios

Los abogados y el boca a oreja

Tradicionalmente los abogados han sido enemigos de la publicidad. En parte por pudor, en parte porque las normas deontológicas que nos han regido durante mucho tiempo sólo pueden catalogarse de decimonónicas, el hecho cierto es que aún nos resulta raro ver cómo en otros países los abogados se anuncian en vallas y televisiones.

En España los letrados han fiado el óptimo devenir de su clientela a la capacidad de convicción de su clientes satisfechos. Por lo demás, poco que añadir: una plaquita de latón, y una tarjeta de visita que subrepticiamente colocábamos en la mano de cualquier interlocutor desprevenido. El abogado era pues tan bueno como los relatos que sobre el mismo circularan entre los usuarios que hubieran estado en sus manos alguna vez. Nada existía más allá del boca a oreja.

Por eso la abogacía ha sido uno de los sectores más despistados con la eclosión de internet y las redes sociales. Alguno -no todos, ni siquiera la mayoría- tienen una página web, más porque alguien les ha dicho que deben tenerla que porque tengan la más mínima intención de sacarle algún partido. No les hables de SEO, o de landing pages, o de conversiones. Ellos tienen una web con la foto de unos actores anglosajones haciéndose pasar por abogados, con una serie de lugares comunes hechos con mucha honestidad y experiencia, y por último un formulario de contacto al que nadie escribirá.

Esos abogados - que no son pocos- que viven aún en el pleistoceno, capaces de realizar el noventa por ciento de sus compras por internet -los abogados tenemos muy poco tiempo libres- pero incapaces de entender que el noventa por ciento de su clientela también busca abogados por internet son una especie en claro peligro de extinción.

El boca a oreja ha muerto, que viva el Me Gusta.

 

0 comentarios

 

Desde 1.992, año en que FM Abogados Tenerife, abrió sus puertas, nos especializamos en la reclamación de indemnización por accidente de tráfico, en nuestra faceta de abogados privados (esto es, no vinculados a compañías de seguros). Era una visión novedosa, y no pocos abogados nos preguntaban extrañados si era posible especializarse en esa rama, augurándonos un rápido y ruidoso descalabro.

Más hete aquí que un cuarto de siglo después raro es el despacho jurídico que no incluye la reclamación de indemnización por lesiones en accidente de circulación, y no son pocos los bufetes y franquicias que se anuncian por tierra, mar y aire como especialistas en derecho de la circulación, prometiendo indemnizaciones sin parangón a precios de ganga.

Y -cómo son las cosas- tras tanto tiempo transcurrido en FM Abogados Tenerife continuamos siendo el despacho líder en nuestro sector. No hemos necesitado costosísimas campañas publicitarias, sino que nos ha servido el trabajo bien hecho, nuestra cercanía con el cliente y la experiencia acumulada de tantos años.

También, eso es verdad, ayuda el hecho de que hemos sabido adelantarnos a los acontecimientos. Por ejemplo, a principios de 2016 el gobierno provocaba el pánico de los letrados al modificar la ley del baremo y apartar las reclamaciones por lesiones en accidente de tráfico de la vía penal. Ello entrañaba que para acudir al juzgado el lesionado debía contratar un abogado, un procurador y un perito médico que evaluara sus lesiones. Ese gasto hacía inviable tres de cada cuatro reclamaciones, por cuanto el particular no podía correr con los gastos. Ante esa disyuntiva, en FM Abogados Tenerife decidimos incorporar a nuestra plantilla un perito médico propio, de tal suerte que nuestros clientes no tengan que anticipar ni un euro para contratar un valorador externo, estando sus honorarios incluidos dentro del porcentaje final a abonar.

Por lo tanto, si reside usted en Tenerife y ha sufrido un accidente de tráfico, confíe en nosotros y pida una cita gratis. Y si reside en el resto de España, consúltenos: contamos con cientos de despachos colaboradores en península, Baleares y las Palmas.